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Preguntas frecuentes

Los derechos de autor, copyright en inglés, protegen al autor de una obra original frente al uso ilícito de su trabajo, como las copias no autorizadas y modificaciones de la obra.

Los derechos de autor protegen normalmente las obras de artistas y autores como escritores, pintores y fotógrafos, pero es un error pensar que los derechos de autor solo protegen el arte. Protegen igualmente la fotografía ilustrativa de un artículo científico. La protección de los derechos de autor también se extiende a utensilios, trabajos técnicos y científicos y otros, siempre que se cumpla la condición de originalidad. Las fotografías son originales desde el momento en el que se pueden reconocer opciones creativas en las mismas, por ejemplo, la iluminación, la perspectiva o el objeto de la fotografía. Dado que casi todas las fotografías tienen este tipo de opciones, prácticamente todas están protegidas por derechos de autor.

Así, los trabajos fotográficos se mencionan literalmente como obras protegidas por derechos de autor en el artículo 2 del Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas (París, 24 de julio de 1971).

Los derechos de autor se obtienen automáticamente en el momento en el que se crea una obra original que incluye opciones creativas. El concepto «opciones creativas» se interpreta ampliamente: también se consideran opciones creativas, por ejemplo, la iluminación y la perspectiva en la fotografía de un producto.

Por lo tanto no tiene que solicitar el registro de su obra ni debe incluir una indicación de copyright en la misma.

Gracias a los derechos de autor es usted el propietario intelectual de su obra y tiene el control sobre dónde y cómo se puede utilizar esa obra. Usted es el único que puede decidir cuándo y dónde se publica su obra y tiene el derecho de mencionar su nombre.

Sus derechos de autor se infringen cuando alguien publica o reproduce su obra sin su permiso. Esto comprende no solo la impresión y venta de ejemplares físicos, sino también, por ejemplo, colocar su fotografía en un sitio web de acceso público. Hay excepciones legales a esta norma, como el derecho de cita, la cobertura informativa de la actualidad, la parodia y el uso con fines pedagógicos. 

Sí. El hecho de que la fotografía esté en línea no anula los derechos de autor que tiene sobre la misma. La fotografía sigue siendo suya y se debe seguir pidiendo permiso para usarla.

Para comprobar si sus imágenes se utilizar en línea sin permiso, puede buscarlas mediante Google Imágenes. Haga clic en el icono de cámara de la parte derecha de la barra de búsqueda y, a continuación, cargue la fotografía desde su ordenador o indique la URL de la fotografía. Google le indicará dónde se encuentra la fotografía en línea. Puede comprobar en cada resultado si se trata realmente de su fotografía, si está en línea con su permiso y si se trata dentro del marco legal de una infracción de sus derechos de autor.

El inconveniente de este método es que no siempre encuentra las imágenes si alguien las ha modificado, por ejemplo, mediante la adición de texto o un filtro. Además, requiere mucho tiempo y esfuerzo: tiene que examinar todos los resultados, comprobar si se trata de una infracción y actuar usted mismo. Eso exige el conocimiento jurídico necesario, dado que la ley de derechos de autor prevé varias excepciones. En Google Imágenes solo puede introducir una fotografía cada vez, por lo que si tiene un gran archivo fotográfico tardará mucho tiempo.

Si prefiere dedicar su tiempo y energía a hacer fotografías, puede encargarnos esa tarea a nosotros. Permission Machine dispone de software que puede buscar una gran cantidad de fotografías a la vez, con más y mejores resultados que Google Imágenes. Además, puede recurrir a un equipo especializado que comprueba por usted si entre los resultados hay infracciones.

Si alguien utiliza su obra sin su permiso, por supuesto que puede hacer algo al respecto: puede ponerse en contacto con la persona en cuestión y exigir que retire la fotografía de Internet y le pague una compensación. A menudo, este tipo de correspondencia acapara mucho tiempo y no siempre se tienen los conocimientos necesarios para resolver el asunto por lo que, finalmente, debe recurrir a un abogado que se haga cargo de la argumentación jurídica. O puede elegir Permission Machine: nuestro equipo no solo rastrea todas las infracciones de sus derechos de autor, sino que, además, actúa para que, a pesar de todo, reciba una remuneración por su obra. Además, nuestro trabajo tiene una óptima  relación coste-eficacia y únicamente  nos paga después de haber concluido el expediente y de haber recibido una compensación.

Póngase en contacto con nosotros y le daremos una respuesta.